
2025 ha sido el año en que la A.E. Ramassà se ha abierto al mundo, cambiando de continente y viviendo nuestra primera experiencia en el continente asiático. Del 11 al 19 de abril organizamos, con gran éxito, nuestro 9º viaje solidario internacional a Mongolia. Esta experiencia ha reforzado, una vez más, el compromiso de nuestra entidad con la cooperación internacional y el uso del fútbol como herramienta de inclusión, solidaridad e intercambio cultural.


La parte deportiva del viaje también ha tenido cambios importantes este año. Aprovechando que es la primera temporada en la que contamos con un equipo de fútbol sala, tuvimos la oportunidad de organizar el primer partido amistoso oficial de la sección contra nada más y nada menos que la Selección Nacional de Mongolia.
El día 13 de abril, el Pabellón Nacional de la Federación de Fútbol de Mongolia (MFF) en Ulán Bator se llenó hasta la bandera para presenciar este partido histórico. La visita institucional al gobernador del distrito de Chingeltei (con la presencia del alcalde de Les Franqueses del Vallès, Juan Antonio Corchado), la rueda de prensa del día anterior, los preparativos con la MFF de todos los detalles del partido, y los actos finales con el público local hicieron que todos los miembros del equipo y de la expedición disfrutaran de este gran espectáculo futbolístico y social. Una vez más, comprobamos cómo un balón y un deporte rompen barreras y fomentan el intercambio cultural entre dos culturas muy distintas.
El resultado final, un 4-2 a favor del equipo local, nos dejó con muy buenas sensaciones. Por la noche, cena de celebración con los integrantes de la Selección Nacional y de la MFF, y vuelta al hotel para descansar de cara al día siguiente.


El lunes 14 de abril nos esperaban Lantuun Dohio y su equipo. La ONG local con la que hemos colaborado este año coordina los centros Magic Land, distintas instalaciones repartidas por todo el país que tienen como objetivo dar respuesta a los problemas que enfrenta Mongolia en cuanto al tráfico de menores, el abuso y la violencia infantil. Tuvimos la oportunidad de conocer dos de los centros que tienen en barrios periféricos de la capital, Ulán Bator, donde observamos cómo la población rural migra hacia una ciudad que crece rompiendo con el nomadismo característico de la sociedad mongola.
Durante la jornada, compartimos los talleres que previamente habíamos preparado con los niños y niñas de los centros Magic Land. Fotografía, fútbol, cocina, actividad física, plantación de árboles y cultura catalana (aprendieron a hacer castells)… un conjunto de actividades que nos ayudaron a interactuar y conocer un poco mejor el proyecto de Lantuun Dohio.
Ese mismo día se hizo entrega a Lantuun Dohio del cheque con la aportación final conseguida de 6.577,59 € y de los más de 600 kg de material deportivo y escolar solidario recogidos gracias a la implicación de la comunidad del club y sus colaboradores.
Una vez dejamos atrás Ulán Bator, la capital del país, iniciamos la ruta que nos llevó a descubrir las dunas del desierto del Gobi. Punto crucial de las rutas comerciales durante muchos años, especialmente de la Ruta de la Seda, sirvió como elemento clave de intercambio cultural y económico entre Oriente y Occidente. Las dunas de Elsen Tasarkhai, en medio de estepas y montañas, forman una región en la que aún habitan muchas poblaciones nómadas en yurtas, con tradiciones ancestrales que pudimos conocer durante nuestra visita.
El Parque Nacional de Khustai, hogar del caballo de Przewalski, takhi en mongol, un animal endémico de Mongolia por el que el país lucha para su reintroducción, y el Parque Nacional de Terelj, junto con la estatua gigante de Chinggis Khan, la visita a una comunidad kazaja, el templo de meditación Aryapala y el mercado de Narantuul, en el regreso a Ulán Bator, fueron algunos de los lugares que pudimos conocer y disfrutar durante los últimos días del viaje.
La expedición tuvo la oportunidad de descubrir la riqueza cultural y las tradiciones de un país fascinante como Mongolia, reforzando al mismo tiempo los lazos humanos y la visibilidad del proyecto que la entidad impulsa desde hace más de una década.