

Ramassà fue declarado entidad de utilidad pública, una distinción que certifica nuestro compromiso con la sociedad y nuestra labor social.
Ser una entidad de utilidad pública significa que cumplimos con los requisitos establecidos por el Estado para contribuir a la comunidad, mediante actividades y proyectos que trabajan en favor de los derechos humanos, la inclusión social y el bienestar de las personas. Este reconocimiento oficial subraya nuestra labor de interés general y nuestra capacidad para generar un impacto positivo en la sociedad.
¿Qué beneficios tiene para nosotros y para nuestros donantes?

Este reconocimiento aumenta nuestra credibilidad ante la sociedad y las instituciones, facilitando nuevas alianzas y apoyos.

Las aportaciones realizadas al Ramassà pueden beneficiarse de desgravaciones fiscales.

Ahora podemos solicitar subvenciones y ayudas públicas que nos permitirán ampliar el impacto de nuestros proyectos.

Este reconocimiento nos obliga a mantener una gestión transparente y responsable de los recursos, garantizando que las donaciones se destinan de manera eficiente a nuestra causa.
Con este reconocimiento, el Ramassà reafirma su compromiso de trabajar utilizando el deporte como herramienta de transformación social. Seguiremos trabajando con transparencia y con el apoyo de todas las personas que comparten nuestros valores para lograr una sociedad más justa e inclusiva.
Fundaciones y asociaciones sujetas a la Ley 49/2002
Al igual que los anuncios de fondos de pensiones sugieren calcular las deducciones fiscales del ahorro destinado a la jubilación, te animamos a calcular las deducciones de los donativos que realizas a las causas que te importan.
Desde enero de 2024, los primeros 250 € donados a una ONG dan derecho a una deducción del 80 %. Traducido a cifras:


Estos cálculos se aplican a las donaciones realizadas a entidades acogidas a la Ley 49/2002. Las donaciones a entidades sujetas a un régimen foral, como las del País Vasco y Navarra, pueden tener otros porcentajes de deducción.
Además, algunas comunidades autónomas contemplan deducciones fiscales adicionales.
Todas las ONG acreditadas están acogidas a la Ley 49/2002 o a la normativa foral aplicable y, por tanto, las donaciones realizadas dan derecho a deducción fiscal.